miércoles, mayo 21, 2008
El fútbol
Debo confesar que me encantan los deportes, todos en general tienen su gracia de disciplina y esmero. Cuendo practico alguno vuelvo a ser niño, disfrutar de cada momento, compartir con un par esa misma gana. Ahora ya más viejo, es más dificil practicar, sin que luego mi cuerpo me pase la cuenta. Es así como ahora que veo por mi ventana la lluvia caer, es que viene a mi mente los partidos de fútbol, más bien las pichangas. Siempre me gustó ugar con el equipo que se veía más debil, no para resaltar, porque no me considero buen jugador, pero si motivador, y dar la satisfacción, de hacer ganar al más debil no tiene comparación. Es entretenido compartir una pichanga, enojarse como si fuera la final del mundo, tratar de hacer que todo se incline a tu favor, lograr esa jugada imposible, dejarse llevar por el impulso de pasar un muy buen rato. Reirse agotarse fisícamente, pero sobretodo volver a ser el niño Pablo, que no importa que sea inquieto, pero lo canaliza a jugar fútbol, espero algún día disfrutar con Tomás de un partido, y no importa si alguien es bueno o no que va, es un partido de fútbol...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

1 comentario:
recurrentes tus topicos del tiempo
niñez-adultez-vejez
pero no en mal sentido en todo caso.
como jugara tomás cuando sea garnde?
te aseguro que te gana y te dja con la lengua afuera jajaja
muchos besos
me gusto tu escrito
aunque no haga mucho deporte que digamos :P
Kt
Publicar un comentario