lunes, febrero 08, 2010
domingo, febrero 07, 2010
Cuento
Despierto en la mañana, algo extrañado, todavía sin poder distinguir si estoy soñando o realmente este tiempo de letargo/descanso ha terminado, no tengo nada planificado. Reviso mi teléfono móvil, esperando tener alguna llamada pérdida que nunca existirá.
Reviso la heladera, buscando una excusa que llene mis ganas de comer, esperando un exquisito manjar que sacie mi apetito.
Bajo la ducha el agua me saca los restos de piel, que son desgarrados, ya no sirven para su función, de paso arranca pensamientos, sensasiones, emociones, imágenes recuerdos pasados, tal es la pureza del agua que logra borrar todo lo que me permite recobrar fuerzas para enfrentar lo que se me viene.
Logro vestirme, con lo que encuentro a mano, y por su puesto esté limpio, me miro al espejo tratando de encontrar algo distinto, pero sólo logro observar lo mismo de siempre.
Abro la puerta preparandome para salir y, despierto.
Reviso la heladera, buscando una excusa que llene mis ganas de comer, esperando un exquisito manjar que sacie mi apetito.
Bajo la ducha el agua me saca los restos de piel, que son desgarrados, ya no sirven para su función, de paso arranca pensamientos, sensasiones, emociones, imágenes recuerdos pasados, tal es la pureza del agua que logra borrar todo lo que me permite recobrar fuerzas para enfrentar lo que se me viene.
Logro vestirme, con lo que encuentro a mano, y por su puesto esté limpio, me miro al espejo tratando de encontrar algo distinto, pero sólo logro observar lo mismo de siempre.
Abro la puerta preparandome para salir y, despierto.
sábado, febrero 06, 2010
Extraño amor
Extraño amor,
esto no te lo digo a ti.
Esto es más bien para mi.
El amor a mi persona.
El amor de sentir que soy necesario,
que vivo motivado por el mismo amor
que me trajo al mundo.
El cariño de recibir lo que he entregado,
lo mejor y lo peor, que sin embargo es más
grande todas las cosas que hagan que ese
amor te tire para abajo, volra y llegar más lejos
jajaja, la risa de un payaso entregado, sin esperar
otra cosa que una pequeña sonrisita,
un viento que te empuje a moverte y trascender
lejos y proyectar y llegar a cada una de las metas
propuestas.
Política barata, despreciable y mentirosa,
que no me permite expresar lo que quiero
en este momento. Grito desesperado
por callar las voces que me dicen y quieren
marear mis verdaderos principios.
esto no te lo digo a ti.
Esto es más bien para mi.
El amor a mi persona.
El amor de sentir que soy necesario,
que vivo motivado por el mismo amor
que me trajo al mundo.
El cariño de recibir lo que he entregado,
lo mejor y lo peor, que sin embargo es más
grande todas las cosas que hagan que ese
amor te tire para abajo, volra y llegar más lejos
jajaja, la risa de un payaso entregado, sin esperar
otra cosa que una pequeña sonrisita,
un viento que te empuje a moverte y trascender
lejos y proyectar y llegar a cada una de las metas
propuestas.
Política barata, despreciable y mentirosa,
que no me permite expresar lo que quiero
en este momento. Grito desesperado
por callar las voces que me dicen y quieren
marear mis verdaderos principios.
Soledad
No hay soledad que dure 100 años,
y me encuentro acá tratando de sentir que la vida es,
un cúmulo de experiencias que te hacen crecen como persona,
entregar conocimientos y compartir ideas.
Y estoy aquí sólo, solamente,
encargado de buscar una razón para
que mi vida sea justificada,
que al momento de dejar este mundo,
por lo menos alguien extrañe el vacío que yo dejo.
Me despido de todos, quienes hayan cruzado por mi camino,
este camino que ahora llega a su fin.
Fin
(extraxto de una carta suicida, dirigida a quien la lee en este momento,
dedicada al tiempo y a la vida misma que no fue capaz de entregar un
motivo para revertir este desenlace)
y me encuentro acá tratando de sentir que la vida es,
un cúmulo de experiencias que te hacen crecen como persona,
entregar conocimientos y compartir ideas.
Y estoy aquí sólo, solamente,
encargado de buscar una razón para
que mi vida sea justificada,
que al momento de dejar este mundo,
por lo menos alguien extrañe el vacío que yo dejo.
Me despido de todos, quienes hayan cruzado por mi camino,
este camino que ahora llega a su fin.
Fin
(extraxto de una carta suicida, dirigida a quien la lee en este momento,
dedicada al tiempo y a la vida misma que no fue capaz de entregar un
motivo para revertir este desenlace)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
