Me dijieron que no saliera con niebla,
que me perdería y no dejaría rastro alguno.
Ese frío que se ve por mi ventana sería
una razón más para quedarme en la cueva.
Sin embargo hay algo que me atrae a salir, y
quizá sea ese factor sorpresa, que nada de lo
que me imagine ocurrirá, es lo que me hace
alistarme a escabullirme dentro de esa dama
blanca, densa y helada. A la vuelta les aviso
como me fue...
domingo, julio 01, 2007
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2 comentarios:
Tu relato me recordó a las cavernas de platón
o al miedo que le tenían los vikingos a la niebla
Saludos
te postearon antes k yo????
:(
jajaja filo
oye me gusto eso k escribiste
corto y preciso
ese miedo a lo que no se ve
a lo que esta destras de la niebla
derrepente deja de existir cuando hay razones mas fuertes que te hacen sumergirte ene lla y olvidar todos los obstaculos
lindo
sigue escribiendo¡¡¡
te kiero mucho
Kt
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